Si tienes un negocio en España, este octubre te han llegado dos noticias seguidas sobre facturas y es fácil liarse. La factura electrónica obligatoria entre empresas ya tiene fecha. Y Hacienda ha anunciado que quiere retrasar Verifactu hasta 2028. Aquí vas a ver qué te toca y cuándo, qué está decidido y qué no, y qué puedes hacer ya para que el cambio te pille con la facturación en orden y no con prisas de última hora.
Cuándo es obligatoria la factura electrónica: el calendario

El 5 de octubre de 2026 el BOE publicó la Orden HAC/1028/2026 (BOE, 2026), que entró en vigor al día siguiente, el 6 de octubre. Esa fecha importa porque pone en marcha la cuenta atrás de la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales. Dicho de otro modo: cuando le facturas a otro negocio.
Según la Agencia Tributaria (2026), el calendario queda así:
- 6 de octubre de 2027: empresas que facturan más de 8 millones de euros al año.
- 6 de octubre de 2028: el resto de empresarios y profesionales, autónomos incluidos.
- 6 de octubre de 2029: los autónomos empiezan a comunicar el estado de sus facturas y de sus cobros, es decir, si están pagadas y cuándo. Las sociedades lo harán antes, desde su fecha de 2027 o 2028.
Si eres autónomo o tienes una pyme, lo más probable es que tu fecha sea octubre de 2028. Parece lejos. No lo es tanto si piensas en todo lo que puede cambiar: el programa con el que facturas, cómo envías las facturas y cómo recibes las de tus proveedores.
Además, las fechas de los demás también te afectan. Piensa, por ejemplo, en una carpintería de Murcia que factura a constructoras. Si alguna de esas constructoras supera los 8 millones, empezará con la factura electrónica en 2027. No sería raro que entonces pida a sus proveedores facturar de la misma forma, aunque a ellos aún no les toque por ley.
Una herramienta pública y gratuita de Hacienda
La misma orden regula la solución pública de facturación electrónica: una herramienta de Hacienda para hacer y recibir facturas electrónicas. El BOE (2026) dice que ofrece «un acceso sencillo y asequible» a estos servicios, «especialmente pensado para ser utilizado por pequeñas y medianas empresas (pymes) y profesionales». Y añade que «el acceso a la solución pública y sus distintos usos tendrán carácter gratuito para los usuarios».
Es una buena noticia si emites pocas facturas y no quieres pagar por un programa. Pero conviene verla como lo que es: una herramienta para facturar. La factura es el último paso de una venta. Antes vienen el presupuesto, el pedido y el trabajo. Después vienen el cobro y, si se retrasa, el aviso al cliente. Todo eso también hay que organizarlo, y más adelante vemos cómo.
Verifactu: el retraso a 2028 está anunciado, no aprobado

Verifactu es otra cosa, aunque se mezcle a menudo con la factura electrónica. Es el sistema por el que tu programa de facturación genera un registro de cada factura y puede enviarlo a Hacienda. No va de cómo le mandas la factura a tu cliente, sino de cómo la registra tu programa.
El 5 de octubre de 2026 el Ministerio de Hacienda publicó una nota informativa con la previsión de ampliar el plazo de Verifactu hasta octubre de 2028, para que coincida con la factura electrónica (CMS, 2026; Roams, 2026). Si se aprueba, será el tercer aplazamiento.
La palabra importante es «previsión». Todavía tiene que aprobarse. Hasta que el cambio se publique en el BOE, las fechas que cuentan son las de ahora, según la Agencia Tributaria (2026):
- 1 de enero de 2027: sociedades, es decir, quienes pagan el Impuesto sobre Sociedades.
- 1 de julio de 2027: el resto, autónomos incluidos.
A quién no afecta Verifactu
Según la Agencia Tributaria (2026), quedan fuera:
- Quien hace las facturas a mano, sin ningún programa.
- Quien ya está en el SII (Suministro Inmediato de Información), otro sistema de Hacienda con el que ya se envía la información de las facturas.
- Los negocios del País Vasco y Navarra, que tienen sus propios sistemas, como TicketBAI.
Un ejemplo. Una fisioterapeuta autónoma en Zaragoza que factura con un programa sencillo tiene hoy como fecha julio de 2027. Si se aprueba el retraso, pasará a octubre de 2028. En los dos casos, lo que tiene que hacer es lo mismo: asegurarse de que su programa cumple. Solo cambia cuánto margen tiene para hacerlo.
Qué hacer ahora, aunque haya más margen
Que se hable de 2028 no significa que puedas olvidarte hasta entonces. Las fechas de 2027 siguen en pie mientras no se publique otra cosa. Y aunque se aprueben las nuevas, adaptarte con tiempo siempre sale mejor que hacerlo con prisas.
Pregunta a tu proveedor o a tu gestoría
Es el paso más sencillo y el que más dudas despeja. Hazle estas preguntas a quien te vende el programa de facturación, o a tu gestoría si te lleva ella las facturas:
- ¿Mi programa cumple ya con Verifactu? Si no, ¿cuándo lo hará?
- ¿Podré hacer y recibir facturas electrónicas con él?
- ¿Tendré que cambiar algo en mi forma de trabajar, o de programa?
- ¿Me costará algo más la adaptación?
Apunta las respuestas y la fecha en que te las dieron. Si dentro de unos meses algo cambia, sabrás desde dónde partes.
Revisa con quién te intercambias facturas
Haz una lista sencilla: qué clientes te piden factura, qué proveedores te las mandan y cuáles de ellos son empresas grandes. Con eso sabrás qué parte de tu facturación va a cambiar primero.
Piensa en una tienda online de cosmética. La mayoría de sus ventas son a particulares, pero compra a varios proveedores y quizá vende también a algunos centros de estética. Las facturas con esos negocios son las que entran en este calendario. Saber quién es quién le ahorra sustos y le dice por dónde empezar.
Ordena tu facturación y conéctala con tus clientes

Ya que vas a tener que revisar cómo facturas, aprovecha para revisar todo lo que hay alrededor. En muchos negocios pequeños, la venta está repartida en sitios distintos.
Antes: el presupuesto se hace en un documento suelto. El cliente lo acepta por WhatsApp. La factura sale de otro programa. Los cobros se apuntan en una hoja de cálculo. Y los recordatorios a quien no ha pagado dependen de tu memoria.
Después: todo vive en un CRM, que es un programa donde tienes a tus clientes y su historial en un solo sitio. El presupuesto aceptado se convierte en pedido. El pedido, en factura. Si una factura no se paga en el plazo acordado, sale un aviso automático al cliente. Y tú ves de un vistazo qué está cobrado, qué no y qué presupuestos siguen esperando respuesta.
Esto no es solo comodidad. Los autónomos tendrán que comunicar el estado de sus facturas desde octubre de 2029, y las sociedades, desde su fecha de 2027 o 2028. Si ya sabes en todo momento qué está pagado y qué no, ese paso te costará mucho menos. Y mientras tanto, tienes la información para seguir a tus clientes, volver a ofrecerles tus servicios y cobrar antes.
Si quieres ver cómo se monta algo así en un negocio como el tuyo, aquí tienes cómo trabajamos la gestión de clientes con CRM. Y si aún dudas de si merece la pena dar el paso, en 5 razones para digitalizar tu empresa explicamos qué ganas al automatizar tareas y tener tus datos ordenados. Si piensas mandar los avisos de pago por WhatsApp, mira también cómo cambian los costes de WhatsApp Business antes de decidir.
Un consejo práctico: cuando hables con tu proveedor de facturación, pregúntale también si su programa se conecta con un CRM. Elegir ahora algo que encaje con el resto de tu negocio te evita tener que cambiar dos veces.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es obligatoria la factura electrónica para autónomos?
Para la mayoría de autónomos, el 6 de octubre de 2028. A partir del 6 de octubre de 2029, además, tendrán que comunicar el estado de sus facturas, es decir, si están pagadas. Las empresas que facturan más de 8 millones de euros al año empiezan antes, el 6 de octubre de 2027 (Agencia Tributaria, 2026).
¿Verifactu se retrasa a 2028?
Está previsto, pero aún no es oficial. Hacienda anunció el 5 de octubre de 2026 su intención de ampliar el plazo hasta octubre de 2028, y todavía tiene que aprobarse (Roams, 2026).
Mientras no se publique en el BOE, siguen valiendo el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto, autónomos incluidos.
¿Tengo que pagar por la herramienta de facturación de Hacienda?
No. Según el BOE (2026), el acceso a la solución pública y sus distintos usos son gratuitos para los usuarios. Está pensada sobre todo para pymes y profesionales.
¿Me afecta Verifactu si hago las facturas a mano?
No. Quien factura a mano, sin programa, queda fuera de Verifactu, igual que quien está en el SII y los negocios del País Vasco y Navarra (Agencia Tributaria, 2026). Eso sí, la factura electrónica entre empresas y profesionales te llegará igualmente en la fecha que te corresponda.
Las fechas pueden moverse, pero la dirección está clara: facturas más ordenadas, más conectadas y más fáciles de seguir. Si empiezas ahora, con calma, llegarás a tu fecha con un negocio que sabe en todo momento qué ha vendido, qué ha cobrado y a quién tiene que llamar.